viernes, 29 de mayo de 2009

La crisis!

Es agosto, una pequeña ciudad de costa ..., en plena temporada; cae una lluvia torrencial hace varios días, la ciudad parece desierta. Todos tienen deudas y viven a base de créditos. Por fortuna, llega un ruso forrado y entra en un pequeño hotel con encanto. Pide una habitación. Pone un billete de 100€ en la mesa del recepcionista y se va a ver las habitaciones. El jefe del hotel agarra el billete y sale corriendo a pagar sus deudas con el carnicero. Este coge el billete y corre a pagar su deuda con el criador de cerdos. A su turno éste se da prisa a pagar lo que le debe al proveedor de pienso para animales. El del pienso coge el billete al vuelo y corre a liquidar su deuda con la prostituta a la que hace tiempo que no paga. En tiempos de crisis, hasta ella ofrece servicios a crédito. La prostituta coge el billete y sale para el pequeño hotel donde había traido a sus clientes las últimas veces y que todavía no había pagado. En este momento baja el ruso, que acaba de echar un vistazo a las habitaciones, dice que no le convence ninguna, coge el billete y se va de la ciudad. Nadie ha ganado un duro, pero ahora toda la ciudad vive sin deudas y Mira el futuro con confianza! MORALEJA: SI EL DINERO CIRCULA SE ACABA LA CRISIS

La fórmula falla cuando el carnicero, ese tipo gordo y que fuma puros, no debe nada a nadie. Le llegan los 100 euros y se los mete en el bolsillo. Entonces, los obreros se quedan sin cobrar lo que les deben y el dueño del hotel va al trullo por chorizo. El gobierno, entonces, plantea que el hotel da trabajo al pueblo y que es algo que no se puede echar a perder. Todos tienen que poner 25 euros más para que no se hunda y los obreros tienen que cobrar 25 euros menos en el sueldo. Tal como están las cosas el único que se puede tirar a la prostituta es el carnicero.

1 comentario:

neroni dijo...

muy bueno, si señor!