miércoles, 13 de abril de 2011

LA VETERANIA ES UN GRADO

Un poco tarde, pero aquí vengo con una pequeña reseña sobre lo visto el sábado a la noche en el Gaztetxe de Andoain. El trio Nomeansno descarga un show que quedará para siempre en nuestra retina.

No era la primera vez que los Canadienses nos visitaban. La anterior vez (hará unos 3-4 años), estuvo envuelta en polémica, con la aparición de la Ertzaintza y el desalojo de los asistentes. Yo no estuve ese día, pero alguno de los asistentes hablaba maravillas de estos veteranos, por lo menos de lo poco que les vieron. Sin copar portadas de revistas, ni posters de adolescentes, Nomeansno se han labrado mediante discazos y directos un nombre de culto en el circuito musical. Llevan pateando culos desde 1976, y durante ese tiempo han logrado mezclar las mas diferentes propuestas (rock, hardcore, punk, noise, jazz,...) logrando un ente que engancha a mas no poder. En su dilatada carrera han conseguido influir a numerosas bandas, casi todas, mas famosas, aunque menos contundentes.

Pues bien, el Sábado, a eso de las 22:30, estos 3 locos dieron buena cuenta de su música y nos hicieron disfrutar de lo lindo. El Gaztetxe lleno hasta los topes, estaríamos mas de 400 personas. Desde el primer momento que pisaron el escenario, demostraron una simpatía fuera de lo normal, su humildad es una de las bases de su éxito, sobretodo en directo, donde guardan una especial relación con el público, con bromas incluidas.

A esto, añadir su pericia en los instrumentos. Rob Wright (voz, bajo) demostró su talento con las 4 cuerdas, no en vano hacía infinidad de acordes con su instrumento. Su hermano John (voz, batería), es una puta pasada como toca, nervio, clase y actitud, una demostración de como ejecutar un directo, nos dejó con la boca abierta. Tampoco Tom Holliston (voz, guitarra) se quedó atrás. Le dio mucho a la guitarra, sus sonidos, ritmos bailables, incluso la psicodelia de algunos temas. Destacar lo bien que se compenetraron los tres a las voces, puesto que si bien se reparten la tarea, los coros que hacían el resto sonaron de lujo.

Casi dos horas de concierto, bailes, sudor, calor, sed, y emoción, mucha emoción. Da gusto ver a una banda veterana disfrutar y hacer disfrutar de esa forma. En términos taurinos cortaron las dos orejas y el rabo. Y de paso dieron una lección de actitud a muchas bandas mas jóvenes carentes de energía y pasión.

Esperando verles algún otro día, se los recomiendo a todos los amantes de la buena música, un grupo que habría que ver, por lo menos una vez en la vida.

P.D1: Porque Canadá existe y hay muy buenas bandas
P.D2: Como curiosidad, los pantalones cortos horrorosos que llevaba el batería, lo único malo del concierto, jajaja.

1 comentario:

TXISME dijo...

YO kreia ke era uno de los beach boys,y eso ke son de canada pero esas bermudas..............
El titular mola,
JUBILATUAK AURRERA!!!!!!!