sábado, 5 de noviembre de 2011

UN CONCIERTO PARA NO OLVIDAR EN LA VIDA

Este Jueves, 3 de Noviembre, tuvo lugar un concierto épico. El grupo de culto, Wilco, estaba llamado a dar una exhibición musical en toda regla (como hace dos años en el mismo sitio), junto a Jonathan Wilson (como telonero), en el Auditorio Kursaal. El evento empezaba a las 20:00. La verdad?? No hay palabras para describir tanta grandeza, pero lo voy a intentar!!

A la 20:00 en punto, Jonathan Wilson hace acto de presencia junto a su banda (muy buenos musicos), mientras el personal, apelotonado, se vuelve loco buscando su asiento. No había escuchado nada de este artista, gran error, porque Wilson, un músico muy experimentado (ha trabajado junto a grandes figuras del rock americano), presentaba disco en solitario ("Gentle Spirit") y simplemente, nos dejó alucinados. A primera vista y escucha, parece que estamos ante otra banda de folk-rock. Pero aunque beba de esas raices, su musica fluye y navega dentro de una psicodelia que hipnotiza y te eleva a otras dimensiones. Eso unido a la gran voz de Wilson, hacen de su música una experiencia muy emotiva.

Ovación de gala para un gran concierto, y buen primer plato para lo que nos vendría después.

Al finalizar este concierto, aprovechamos para salir fuera a descansar y comentar la jugada. La gente salía en masa, y aprovechaba para fumar, beber o hacer las necesidades pertinentes. Cuando sonaba los instrumentos, volvimos a entrar. El técnico estaba probando el sonido y los intrumentos. Los fenomenos de Wilco saldrían en cualquier momento....


De repente, se apagan las luces y el sexteto de Chicago sale a escena entre aplausos y ovaciones fuera de lo normal. Los de Jeff Tweedy presentan disco ("The Whole Love") y precisamente abrieron el arsenal con "One Sunday Morning" de este último disco, del cual se tocaron 7 temas (entre ellos el alegre "I might" o "Capitol City"), demostrando que los temas nuevos no desentonan junto a sus reliquias anteriores. Precisamente comentar que en el concierto sonaron grandes clásicos, no en vano el grupo se cascó 24 temas.

Tweedy apareció muy místico con su sombrero, donde volvió a demostrar que le sobra carisma, tanto como para dirigir a la banda, como para bromear con el público, además de todo ello su voz es una pasada. Pero los demás no tienen nada que envidiarle. Michael Jorgensen estuvo muy activo a las teclas, Pat Sansone es un crack, haciendo sonidos como tocando la guitarra, su fiel escudero John Stirrat siempre cumple, tanto con su bajo como a los coros. Que decir de Nels Cline, un guitarrista tan bueno, quizá demasiado perfeccionista, pero un espectaculo verlo en vivo (sobretodo en las partes en que es protagonista, con sus solos y movimientos, sobretodo en "Impossible Germany").

Con una banda tan buena y canciones tan redondas (Art of almost; Radio cure; i am trying to break your heart; I'll fight; Jesus, etc; Via Chicago; I'm the man who loves you,.....) todo salió perfecto, incluso su juego de luces, con unas imagenes atrás que cambiaban de color, y unas lamparas alrededor de la banda, quienes se alternaban al dar a luz al ritmo de la música. La iluminación fue de lo mejor del concierto.

Pues bien, la banda se despidió entre aplausos (mucha gente de pie ovacionando) y al poco rato volvieron. El público estabamos al borde del colapso mental, con el corazón en un puño. Tocaron "Impossible Germany", con gran parte de la gente aplaudiendo, incluso bailando. " Short in the art", la esperada "Heavy metal drummer" y la emotiva "The lovely one" para cerrar un concierto perfecto, de esos que recuerdas hasta el fin de tus días. Lo dicho, 24 temazos, que no dejaron a nadie indiferente.

Al salir del recinto, y después de triunfar en el "merchandising", todo eran caras alegres y felices, porque conciertos, como el de Wilco, por calidad y pasión no se ven todos los días.

El día siguiente había que madrugar, pero no importaba, la musica de Wilco estará siempre para alegrarnos la vida. Grandiosos!!!

1 comentario:

TXISME dijo...

Ke envidia ,primo!!!ke envidia!!!!!!!!!!!