miércoles, 3 de abril de 2013

DOS GRUPAZOS!!


El pasado Jueves tuvo lugar un grandioso evento. La Sala Mogambo acogía a dos bandas, de calidad desbordante. A una de ellas la idolatramos exageradamente (Picore); la otra (Child Bite), no la conocía, pero los comentarios me invitaban a encontrarme con algo más que interesante. Las expectativas eran altas, y ninguno defraudó. Los pocos asistentes salimos encantados del bolo.


Algo más tarde de lo anunciado empezaron los conciertos. El cuarteto de Zaragoza, Picore, entró en escena. Esta era la 4 ocasión que disfrutaría de su épico concierto, donde intensidad, cambios de ritmo, letras originales, una voz diferente, más cerca de la poesía,...y unos músicos motivados como pocos causaron afición. Podríamos hablar de rock, pero Picore son mucho más. Su envoltorio es mucho más amplio. Hay retazos de hardcore o noise, y el engranaje de la banda es cada vez más perfecto. Parece que cada músico va a su bola, con sus diferentes movimientos, pero todo ello se conjunta a la perfección. Y de los temas que decir, surrealismo puro que invitan a mover el esqueleto. Conciertazo el de los maños. Como me jode que no tengan la repercusión que merecen!! Esperemos que salga disco nuevo pronto!!



Los segundos y últimos fueron Child Bite, cuarteto estadounidense que repartió cera. Me dio la impresión que la gente vino mayormente a ver su "show". Yo no los había escuchado antes, por lo que me preparaba para cualquier estilo diferente, viendo que su frontman y maestro de ceremonias llevaba un sintetizador. El cuarteto realizó un concierto brillante, muy intenso donde el fuerte sonido nos llevo en bolandas, y su motivación y calidad hizo el resto. Ben Moore maltrató su batería dejando claro que es una bestia parda. Sean Clancy, muy motivado con su bajo, disfrutó e hizo disfrutar al personal. Los guitarrazos de Brandon Sczomak llevaban veneno, su guitarra escupió sangre. Shawn Knight, el lider, se mostró muy cordial con el respetable, y bastante agradecido. Pero parecía otra persona cuanto cantaba, berreaba, o tocaba la guitarra totalmente hechizado.

Su estilo es difícil de definir. Rock, noise,...demasiadas ideas muy bien entrelazadas, que hicieron volverse loco al personal. Gracias a los aplausos del respetable y las sonoras ovaciones y gritos, el cuarteto se marcó un bis y dieron por finalizada la sesión musical. Se puede decir que Child Bite sentaron cátedra en Mogambo.

Otro buen evento que no tuvo mucha repercusión en forma de afición, eso sí los grupos de matricula de honor. Hasta otra conexión musical!!

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