miércoles, 22 de mayo de 2013

LOW ES PERFECCION


El pasado Sabado, la Sala Atabal (Biarritz) fue testigo de un bello sueño que tardará tiempo en olvidarse; un dulce sueño, donde Low fue nuestra banda sonora. El grupo del matrimonio Alan Sparhawk (voz, guitarra) y Mimi Parker (voz, bateria), junto al bajista y teclista Steve Garrington dejó para el recuerdo un emotivo concierto.

Para cuando llegamos a la Sala, nos dio tiempo a ver dos temas del telonero. Una pena, puesto que el musico francés, en solitario, dejó muestras de calidad. Tanto, que el público no dejó de aplaudir. Desgraciadamente no me quedé con el nombre del artista, tendré que investigar, puesto que sus ecos a Bon Iver me dejaron buen sabor de boca.


Al rato, el trío de Minnesota hizo acto de presencia. Hace un año disfruté como un enano en el Kursaal de Donosti con su concierto, algo más eléctrico. Esta vez, optaron por un "show" más intimo, más tranquilo. Low presentaban su último disco (The Invisible Way), un trabajo genial, como no. "Plastic Cup"; "On my Own", "Holy Ghost",.......la belleza de su música unida a unas imagenes que podíamos observar en el escenario, todo ello mezclado con esas dos voces tan perfectas. Porque además de sus temas tan emotivos, la esencia de esta banda reside en esas dos voces. Alan y Mimi tocan la fibra con su voz; y mas cuando cantan a la vez o cuando uno le hace los coros al otro, se crea magia. La Sala, bastante llena, todos en silencio, disfrutamos de lo lindo. Los temas nos dejaron en un trance y en un estado de tranquilidad tal, que la sonrisa no nos dejó en todo el día (pese al mal tiempo de fuera).

Clásicos como "Monkey", "Waiting", "Silver Rider", "Words",.....una puta maravilla. Se hubiera derretido hasta un iceberg, que cálido, que inmenso!! Los integrantes de la banda no son de hablar mucho, aunque hubo un momento incluso en que bromearon. Steve cumplió con la labor de actor secundario brillantemente; tanto al bajo como al teclado. También me gustaría comentar el perfecto sonido que nos brindó la sala. Escuchar tan bien las voces y los instrumentos no tuvo precio, una delicia.

"Canada", "So blue",........y por último y para tristeza de todos "I Hear...Goodnight". Un bello final a tan intimo y maravilloso espectáculo. Por poner un pero, no escuchar el genial himno "California". Un concierto para el recuerdo el que nos brindó esta banda de culto, más grande que la vida. Esperemos verlos en otra ocasión, será muy buena señal!!



P.D: Al finalizar el concierto, nos dimos cuenta que había un autobus organizado desde Donosti. De haberlo sabido....

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