jueves, 14 de noviembre de 2013

LOS CONCIERTOS DEL SANTANA 27


El viernes pasado se celebró un evento bastante interesante. Pese al elevado precio, decidimos partir a Bilbo (Sala Santana), para disfrutar con 4 bandas, cada cual más diferente entre sí. Habiendo tantos grupos, pensaba que terminaría a las tantas. Pero no, empezó muy pronto (A las 20:00), y las bandas tocaron bastante poco (en algunos casos demasiado poco). No hubo mucho personal, pero en fin, en los tiempos que corren, es algo que no me sorprende ni un ápice.

Tides From Nebula fueron los encargados de abrir la lata. El cuarteto polaco era uno de los grupos que más ganas tenía de ver. Su post rock ambiental hizo las delicias de los asistentes. Incluso desde el primer tema, uno de los guitarristas se fue hacía el publico a rockear. Lastima que su set durara 20 minutos y tocaran 4 temas. Se hizo muy corto, la verdad.


Hay que agradecer que entre grupo y grupo no tardaran tanto, como en otros eventos que he visto. Al poco aparecieron Hacride, cuarteto francés que mostró su metal contundente. Ecos de Meshuggah, eso sí con estribillos melodicos. Destacar la garra y el carisma de su frontman, autentico protagonista de una velada que duró media hora. Se llevaron una buena ovación.


Los terceros fueron la locura padre. Shining demostraron que su "collage" de estilos podía combatir ante cualquier banda cañera. No en vano, tienen partes muy aceleradas, y otras mas avantgarde, con saxofón incluido. Los noruegos se mostraron como los reyes de la fiesta, fueron los más animadas y locos. La gente incluso se atrevió a medio bailar, dominado por los hipnóticos ritmos de la banda. Surrelismo puro.


Y por último....The Ocean. Banda liderara por Robin Staps, ahora como quinteto. El grupo presentaba disco nuevo. El concierto fue bueno, pero algo corto en mi opinión. Su cantante es un crack, mezcla las partes brutas y melódicas con fuerza pasmosa, quizá le falte algo de carisma, pero lo suple con mucha entrega, tanta, que en uno de los últimos temas se lanzó al público, y casi se deja la cabeza. La gente, que mayormente fue a ver a los germanos, se cantaban los temas como verdaderos posesos, incluso los movimientos de cuello eran algo normal en cada instante.

Ahora no son tan bestias como antes, pero sus temas nuevos siguen teniendo una estela a lo hecho antaño. Lastima, como he dicho antes, de que no tocaran más tiempo, creo que fue poco más de una hora, y viendo el precio de la entrada, creo que hubiera estado bien unas cuantas canciones más. Eso sí, la banda se llevó ovación de gala al acabar el concierto.

Un poco de "merchandising" y a casa (a la 1:00). Creo que no he llegado tan pronto nunca de ningún concierto.

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