lunes, 26 de mayo de 2014

UN DÍA EN EL MUNDO!!

El 18 de Mayo, Domingo, tuvo lugar un evento muy especial. Los madrileños Vetusta Morla volvían al Auditorio Kursaal, con motivo de su nuevo disco, "La Deriva", tercer trabajo de estos genios. Han estado muchas veces tocando por Euskadi, pero por una cosa o por otra nunca los había visto en directo. Tenía ganas de presenciarlos en vivo, por ello decidí apuntarme a este evento, llamado a quedarse para siempre en mi mente. Acerté de lleno asistiendo!!

Cuando llegamos al Kursaal, nos dijeron que había telonero. A las 19:00 los mexicanos Zoé aparecieron en escena, en un auditorio medio vació. La gente se iba acercando poco a poco, sabedores que el grupo principal estaba programado para las 20:20 más o menos. El grupo, si bien lo dio todo, no conectó del todo bien con el público. El mayor problema, a mí entender, fue el pésimo sonido que había en la sala. La voz del cantante no se entendía bien, tanto cuando cantaba como cuando presentaba un tema. Había una especie de eco, que lastró en gran medida la actuación de los mexicanos; unos músicos que tocaron más que motivados, pero no lograron encandilar a la afición. Eso sí, se llevaron una gran ovación después de su actuación. 

Después del concierto, las conversaciones giraban al mal sonido y a la duda de si el directo de Vetusta Morla se vería inmerso en tal tesitura. Pese a todo había ganas de marcha y la gente fue volviendo a sus sitios para presenciar un directo (el cual algunos clasifican de lo mejor del panorama estatal) emotivo.

 




Hacia las 20:20 empieza la fiesta. El grupo aparece poco a poco y empieza a desgranar temas del disco que presenta. Este disco (La Deriva) no lo he escuchado todavía, pero sus temas se adaptan de maravilla a sus anteriores clásicos, hasta tal punto que mucha gente está cantando con ellos. Uno de los puntos fuertes del concierto fue la relación grupo-público que se instauró desde el primer segundo. El sexteto se metió al respetable al bolsillo desde las primeras notas.

Las luces, la actitud  y un mucho mejor sonido nos empezaron a envolver en una burbuja. La pericia a los instrumentos de esta banda está fuera de toda duda, sonando como una autentica apisonadora. Su frontman, Pucho, fue el maestro de ceremonias, y se mostró muy dialogante con la afición. Su carisma está fuera de toda duda, tanto en sus movimientos motivadores, como por su colosal voz, que se mantuvo perfecta durante toda la velada.


Si bien los temas nuevos sonaron de maravilla, con los clásicos hubo más emoción, más ganas de desmelenarse. Para la mitad del concierto, la gente decidió ver lo restante de pie, bailando, cantando y dándolo todo al ritmo de su banda favorita. "Los días raros", "Lo que te hace grande", "Salvese quien pueda", "Un día en el mundo", "El hombre del saco", "Maldita dulzura", "Copenhague", "Valiente",....todo un arsenal que puso patas arriba el Kursaal.

Como anécdota muy curiosa, comentar la aparición de dos chicas para tocar la txalaparta con el grupo. El tema en cuestión fue "En el río", el cual sonó más que bien. Pelos como escarpias, vaya!!


Dos horas de actuación, donde aparecieron a escena hasta tres veces, mostrándose más que agradecidos, y donde demostraron que no son una mera copia de Radiohead. Esta banda tiene un filón que ha sabido conectar con un público, donde su música y letras te impactan y te hacen hacerte muchas presuntas. Porque todos estamos a la deriva y necesitamos buena música para resistir. Grandes Vetusta Morla, beste bat arte. Eskerrik asko!!


P.D: Fotos de Iñigo Muñoz

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