jueves, 16 de julio de 2015

ESTUVO BIEN, PERO....


11 de Julio, Sábado. Este día estaba marcado en el calendario. La leyenda Bob Dylan actuaba en Donosti, y la cita era obligatoria. Con infinidad de eventos por la zona (sobretodo BBK Live en Bilbo), nos juntamos bastantes melómanos, eso sí no se llenó ni por asomo. Tenía una espina clavada con Bob Dylan. Si bien me encanta su música (aunque no haya escuchado mucho su última etapa), el anterior concierto suyo en la playa de Zurriola hace unos años, fue muy decepcionante. Los aficionados teníamos ganas de presenciar una buena versión de Bob Dylan.

El telonero fue Andrés Calamaro. El argentino actuó durante 40 minutos, con una banda que demostró su valía, sobretodo el que tocaba la armónica (que crack). Temas ambientados en el tango (con mención para el gran Astor Piazzolla incluido), Calamaro se ganó al público (contaba con bastantes seguidores en primera fila), aunque personalmente no me dijo mucho.



El mito apareció al poco de acabar el primer concierto. El músico, visiblemente cansado (no olvidemos que tiene 74 años), apareció con su genial banda ante la ovación de gala del respetable. Un cierto aire de misticismo, donde era difícil ver las caras de los protagonistas (debido a la escasa luz que daba al concierto un aura de intimidad) y un Dylan muy tranquilo, alternando voces con piano, el concierto fue muy interesante. El set list se basó en temas de sus trabajos a partir del año 2000, por lo tanto desconozco casi todas las canciones. Canciones bien ejecutadas, aunque en algún momento faltara algo más de sangre o carisma. Pero Dylan va a lo suyo, no tiene que demostrar nada a nadie, y si alguien hace lo que quiere en un directo es el. Después de llevar 50 minutos en el escenario, la banda se fue, y estuvimos 20 minutos con las luces puestas esperando la vuelta del maestro. 
La segunda parte del concierto fue más de lo mismo, ritmos tranquilos llenos de clase y maestría, pero me seguía faltando algo. Sí, eso es, faltaban los grandes clásicos. Solo tocó "Blowin in the wind", y dicho tema versionado.

Dylan se fue como vino, sin hacer ruido, ante los generalizados aplausos del aficionado. Si hubiera vuelta a aparecer y tocarse un par más hubiera sido redondo. Fue un concierto digno, pero pese a todo nos quedamos a medias, falto algún tema mítico con el cual emocionarnos. Una pena, pese a todo, eres un crack Bob.

1 comentario:

txisme dijo...

No hay pero ke valga..............