viernes, 27 de noviembre de 2015

IT´S ONLY ROCK AND ROLL, BUT I LIKE ME!!


El pasado Sábado, 21 de Noviembre, tuvimos la suerte de presenciar unos conciertos de órdago. La cita era en Intxaurrondo, donde mucha gente se acercó a la casa de cultura para degustar de unos directos apoteósicos. Cuando entramos, el grupo telonero ya estaba repartiendo cera, mientras el público movía el cuello al son de su música. El trío bilbaíno Last Fair Deal fue un descubrimiento soberbio (todavía me maldigo por no conocerles con anterioridad). Gonzalo Portugal (voz, guitarra), Iker Arbizu (bajo) y Virginia Fernández (batería) forman uno de los grupos más frescos en el panorama rockero de la actualidad. Así de claro. Con unos tintes setenteros (llevando las enseñanzas de The Rolling Stones o The Jimi Hendrix Experience a su terreno) que quitan el hipo, la banda se mostró muy motivada, y con una fuerza en vivo que logró transmitir en la afición una energía a prueba de bombas. Presentaban su último trabajo (Once), y dejaron patente que su "habitat" es el directo, su arrolladora pegada (muy destacable Virginia a los parches) y pericia a los instrumentos, provocó una sonora ovación al finalizar su concierto (sí, se hizo corto). Y de paso, nos puso en trance para lo que nos vendría después. Grandes Last Fair Deal.


Y de pronto apareció. La diosa Nikki Hill y su banda hicieron acto de presencia ante una rendida parroquia. Antes de las primeras notas tenía al público comiendo de su mano. Es una diva, tiene carisma, simpatía, nervio, transmite mucho buen rollo, y además su chorro de voz no pasa desapercibido. Todo ello, con un cariz agresivo, rockero, sucio. Si Nikki es la imagen y la que dirige el cotarro, la banda no desmerece ni un ápice. Matt Hill (guitarra, y marido de Nikki), Ed Strhsahl (bajo) y Joe Meyer (batería), demostraron su maestría y motivación. Con cada canción, la banda nos animaba y agradecía nuestro apoyo. Soul, rockabilly, blues,...y rock, mucho rock. Nikki es un animal salvaje del escenario, y más te vale bailar ante sus canciones. Viéndola cantar y moverse, uno se reafirma en la idea de que está ante un mito (como en su día fueron Billie Holiday, Tina Turner o Sharon Jones, por citar tres); la verdad es que este concierto queda grabado con fuego en nuestras mentes. 

Presentaban su último disco (Heavy Hearts, Hard Fists), y durante hora y media, a un ritmo atronador, pusieron a toda la sala a mover el esqueleto (imposible no hacerlo ante temazos como "Oh My" o "Struttin"). Miles de moviles grababan las peripecias de la banda, mientras Nikki y Matt animaban y agradecían el esfuerzo y entrega del público. Esta histórica descarga terminó con una versión de Acdc (If you want blood). Apoteósico, mágico, vibrante,...todo adjetivo se queda corto. Muy muy grandes. Hasta pronto (espero) Nikki Hill!!

Después de la exhibición de ambas bandas, pudimos sacarnos unas instantáneas y unas firmas en los discos. Lo dicho, una velada mágica!!