miércoles, 4 de mayo de 2016

EL STONER NO DECAE!!


Este evento transcurrió el pasado mes, el 22 de Abril en la Sala Dabadaba. Lo quería hacer antes (pero he tenido problemas para subir las fotos del evento. Al final nada). Lo visto aquel Viernes no tuvo nombre. 3 bandas (Satanic Festa) que lo dieron todo, ante una audiencia, que si bien no llenó Dabadaba, presenciaba una buena sucesión de melómanos. 

Abrían los gasteiztarras Arenna, ante la atenta mirada de los asistentes. Presentaban su segundo disco (given to emptiness), y demostraron, una vez más, que son una de las bandas más infravaloradas del panorama rockero. Su música está enriquecida de un aroma stoner, que unido a la voz de Txus (en momentos me recordaba al gran Chris Cornell) hace que en directo sea una bomba. Rock, blues, stoner,.....temas largos y trabajados, y unos himnos que te transportan a otros universos paralelos. Se hizo corto, pero triunfaron en su cometido: ganar más adeptos y meternos de lleno en este gran festival.

Los segundos fueron los suizos Sons of Morpheus, banda que desconocía y me gustaron mucho. El trío (batería, bajo, guitarra/voz) se valieron para realizar un set intenso y completo. El protagonismo se lo llevaba el guitarrista con sus largos solos y pericia a las seis cuerdas. Pese a ser una banda stoner, tenía un aroma muy "bluesero". Por las caras de los asistentes, se intuía que sorprendieron para bien. Pusieron Dabadaba a sus pies, y dejaron el escenario para que Karma To Burn reventaran la sala.


Y vaya si la reventaron!! La banda norteamericana vino con caras nuevas. En la banda solo sigue el guitarrista William Mecum. Tenía curiosidad por como iba a sonar el grupo con sus dos músicos nuevos; pero Evan Devine (batería) y Eric Clutter (bajo) se encargaron de dejar claro su calidad desde el primer tema. Karma to Burn es toda una institución, una de las bandas grandes dentro del Stoner. Su música instrumental no decae en ningún momento. Es más, su fuerza demoledora (sobretodo en vivo) te transmite mucha energía, y resulta imposible no dejarse llevar ante tanto himno. Los movimientos de cuello y cabeza fueron nuestro acompañamiento ante tal descarga de decibelios. Presenaron su último disco (que es la repera) y pusieron nuestros oídos en entredicho. Pocas veces semejante ruido es aceptado con cordialidad, pero la música de Karma To Burn es religión. Después de hora y poco de directo, la banda se despidió, y nos quedamos con la sensación de haber vivido una noche melómana sin igual.

Grandioso festival, que disfrutamos todos los asistentes. El stoner está vivo, y lo sabes!!