domingo, 11 de septiembre de 2016

KUTXA KULTUR 2016: SABADO, 3 DE SEPTIEMBRE


Sábado, 3 de Septiembre. Llegamos a Igeldo a primera hora de la tarde. El primer grupo que vimos fue Charlie and The Colours, una banda que navegaba entre el folk, rock y pop. Canciones íntimas que calaron hondo en el público asistente. Su líder se mostró muy ameno y se ganó al público con su simpatía. Se llevaron una ovación al finalizar; incluso, la banda se sacó una foto con su agradecido público.

No cambiamos de escenario, puesto que tocaban Perlak, cuarteto zarautztarra. Post-punk, melodía y ritmos bailongos. Presentaban disco nuevo (Itzaletik), y demostraron lo mucho que han madurado como banda, cada vez suenan más compactos. Su directo fue muy bueno y nos resultó imposible no mover el esqueleto. Grandes!!

El siguiente concierto lo vimos en el Teatro Abandonado, lugar en el que nunca habíamos estado, y que en "petit-comite" y sentados, gozamos de un concierto único. La banda de Bera, Borrokan, desgranó durante apenas media hora un arsenal que puso patas arriba el recinto. Post-hardcore (deudor de bandas como Shipping News, Slint o June of 44) con clase, el quinteto es el tesoro mejor guardado de Euskal Herria. Grupo de culto, infravalorados y poco conocidos, la banda va ganado adeptos en sus frenéticos directos. Genios!!


Cat Power es el nombre artístico de la cantautora estadounidense Charilyn Marshall. Lo primera que hizo esta tímida artista fue pedir perdón por la falta de sus compañeros de banda (problemas de aduana o algo por el estilo según parece). Quizás no era el sitio más adecuado para disfrutar de su folk intimo y minimalista (mejor en una sala), pero demostró su arte a base de temazos que nos helaron la sangre. Su voz desgarradora, su presencia arrebatadora, y sus himnos hicieron el resto. No importa que la mayoría estuviera hablando, muchos haciendo caso omiso. Ella fue a lo suyo, a desgranar su arsenal, y demostrar que tras esa mirada frágil se encuentra una artista como la copa de un pino. Grande!!

Llegamos a medio concierto de Rural Zombies, pero las sensaciones fueron muy buenos. No había visto nunca a esta joven banda, y la sorpresa fue mayúscula. Había oído muy buenas cosas sobre ellos, y pese a recordarme por momentos a Belako, demostraron su nervio y calidad en el escenario. A su cantante le sobra carisma, y la banda se muestra hiperactiva sobre el escenario, y desprende una fuerza que llega al publico como rayos luminosos. Una grata sorpresa!

Belako a lo suyo. Ver un concierto suyo es jugar sobre seguro. Hace tiempo que demuestran una veteranía sobrehumana, viendo su juventud. Tienen temazos de sobra para poner en trance al personal. Desprenden personalidad, desparpajo y energía. Si bien han tirado por un camino más electrónico que sus inicios, no han perdido su identidad, y en vivo demostraron que lo suyo no es flor de un día. Hasta donde llegarán? Como sigan así no hay limite.....

!!! se encargaron de cerrar el festival. Si bien la banda musicalmente no me dice nada, incluso me parecen bastante cargantes, son unos escuderos de lujo para poner a todo el mundo a bailar. Ritmos bailongos, funk, electrónica,....todo ello con un "frontman" salvaje, de los que no paran un momento e incitan a moverse a todos. La gente disfrutó de lo lindo y se exhibió con sus bailes y sonrisas. Hubo un momento mítico, cuando la banda subió al escenario a unos 15 fans que bailaron enfervorizadamente ante los ritmos de la banda, y las risas del público. Un buen final para un festival que musicalmente, y solo musicalmente, estuvo a la altura.

Hasta otra conexión musical!!

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