domingo, 30 de julio de 2017

JAZZALDI 2017: OBRAS MAESTRAS!


El festival Heineken Jazzaldia es uno de los acontecimientos del año. Eventos que tengo marcado en rojo en el calendario, donde cada año tenemos la suerte de tener conciertos de alto copete. Este año, como no, había grandes nombres. Asistí a tres eventos, y cada cual fue más impresionante que el otro. Estos músicos hacen magia!!

El Sábado 22 de Julio asistí al Kursaal donde tocaban Hiromi Uehara (ya la había disfrutado anteriormente, en dos conciertos épicos con banda) junto a Edmar Castañeda, un mago del arpa. Tenía mis dudas ante semejante evento. La calidad de Hiromi al piano está fuera de toda duda, y esa mezcla piano-arpa me llenaba de curiosidad. Pues bien, el evento no puedo ser más grande. La compenetración de dichos músicos fue grandiosa, creando bellas composiciones. El amplio público disfruto de lo lindo en un concierto que llegó casi a las dos horas. Inmenso!!



Al día siguiente, sin haberme recuperado de la barbaridad del concierto anterior, me pegué un doblete de los que hacen historia. A la tarde en el Kursaal, el genio a los teclados Robert Glasper me dejó sin aliento con su soberbia banda. Una maquina que funcionó como el mejor reloj suizo. Esta nueva ola del jazz (Glasper, Christian Scott, Kamasi,....) me gusta a saco, donde el genero ha cogido una modernidad y fusión que te dejan roto. El concierto fue apoteósico, si bien a veces la voz (un poco electrónica) cansaba un poco. Pero eso no lastró una formidable sesión musical. Dos horas orgásmicas que se unieron al otro espectáculo de la noche...



Para cuando fui a la Plaza Trinidad, el primer grupo estaba descargando su rabia. Donny McCaslin y su banda daban rienda suelta a su propuesta. El cuarteto, con su líder Donny al mando, realizó un "show" muy compacto, donde el saxo de McCaslin se convertía en protagonista principal. Una abarrotada plaza se rindió a la propuesta del cuarteto y de paso esperaba ansiosa el concierto "estrella" del jazzaldi.

Lo de Kamasi Washington y su banda es difícil de explicar. Se ha convertido en el grupo de jazz de moda. La banda cuenta con muchísimos seguidores y su único disco (The Epic) es una obra maestra de 3 horas. El concierto no duró tanto, pero paso de las dos horas, sonando temas de dicho álbum. Dos baterías, teclados, contrabajo, trombón,.....y la gigantesca figura de Kamasi. Su aspecto bonachón se convierte en fiera cuando toca el saxo. Se explayaron a gusto los músicos, pese a ser Kamasi el protagonista principal, todos pudieron demostrar sus cualidades en largos solos donde el surrealismo y la improvisación se dieron de la mano. Fue algo deslumbrante, mágico, único. Una sesión impresionante que se unía a los dos eventos anteriores.

Grande Jazzaldi, el siguiente año más!!

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