martes, 26 de diciembre de 2017

LARGA VIDA, BIDEHUTS!!


El sello independiente Bidehuts cumple 10 años, una grata noticia en los tiempos que corren, donde parece que la música se ha convertido en algo pasajero, de consumo rápido; hoy día que se tiene acceso a más música que nunca, apreciamos menos a las verdaderas bandas, grupos con esencia y personalidad. Y eso en Bidehuts hay de sobra. Personalidad a veces quiere decir surrealismo, donde las etiquetas están fuera y no hay ley ni estilo concreto. Todo es crear un mundo propio. Por eso, las palabras de Karlos Osinaga al final del concierto mientras tocaba con Lisabö, resumen muy bien el evento. "Vosotros, como nosotros, soy unos marcianos". Una especie en extinción que se toma su tiempo y disfruta de la música, lejos de modas y etiquetas. Para celebrar dicho aniversario, el sello sacó un trabajo especial. Las 10 bandas versioneando un tema de otros grupos, delicioso de verdad. Por ello, este festival iba a ser diferente. Es decir, cada banda tocaba 2-3-4 temas (normalmente de otras bandas del sello), y a la vez que los integrantes pudimos ver otros músicos del sello tocando en vivo con ellos. Toda una experiencia.

Volviendo al festival en sí, decir que entramos a Intxaurrondo cuando Nire desgranaba su arsenal. Nos perdimos el concierto de Inoren Ero Ni, que fue, según unos conocidos, una autentica barbarie bizarra, que no dejó a nadie indiferente y que encantó a todo el mundo. No nos extraña, viendo la grandeza de la banda de Andoain. Nire, acompañado por músicos de Sacco, ofrecieron un "show" potente, donde el su mezcla de country-rock-western tuvo una gran acogida. El festival se desgranó en dos escenarios, uno enfrente del otro, para hacer el concierto más ameno y sin interrupciones.


Anari es una de las bandas con mas tirón de Euskadi. Y se lo han ganado a pulso, nadie les ha regalado nada. Era uno de los conciertos más esperados, y más si cabe después de escuchar las pedazo de versiones de Lisabö y JP Lohian. Por cierto, Joseba Ponce estuvo con ellos en el tema de JP Lohian, en uno de los momentazos del festival. Rock emotivo con mayúsculas.


Sacco fueron una apisonadora. Su noise made in Unsane, Helmet,...y derivados cobraron un nivel más después de su atronadora exhibición. Su atronadora propuesta, unida a su motivación, hicieron de su actuación de lo mejor de la noche. Brutal!!


Audience nunca fallan, son la motivación hecha banda. Lograron transmitir su energía con unos temas donde rock, country y americana se dan de la mano para crear unos temas llenos de detalles. De paso aprovecharon para tocar algún tema ( Rescue Boat) de su reciente disco (ISLA). Después de la maestría de la banda llegó un descanso. Todavía quedaba la segunda parte del evento, que fue tan surrealista como lo visto al principio.


 Lo de Jupiter Jon fue la locura madre. En el primer tema, ayudados por Mursego y músicos de Borrokan, realizaron una intensa canción llena de psicodelia y ritmos bailongos. Imposible no caer en el hechizo de este combo inclasificable. Todo una bizarrada muy disfrutable, donde el grupo demuestra que son únicos en su especie.


Joseba Irazoki es uno de esos genios incomprendido por mucho y admirados por unos cuantos que nos maravillamos ante su mundo personal y original. Dos temas, pero que temas. Aquello fue una bomba de relojería que hubiera acojonado al más valiente. 4 músicos creando un monstruo sonoro que hizo temblar nuestros tímpanos (más bien de gozo), y nos trasladó a un mundo paralelo inexplicable como delicioso. El mejor concierto de la velada, adentrándose en mundos pantanosos que ni los Swans del momento. I-N-C-R-E-I-B-L-E!!


También diferente y único fue lo visto y vivido por parte de Mursego. Con la ayuda de Aida (Jupiter Jon), nos relajaron de los decibelios de Irazoki para trasladarnos a otro mundo diferente, más pausado pero igual de surrealista. Dos músicos haciendo lo que les venía en gana, donde las voces tuvieron mucha importancia. Inclasificable, hipnótico, donde se percibían muchos matices y estilos, todos ellos mezclados en la batidora sonora de Mursego, una de las mente más personales del mundillo "underground". Y faltaba la traca final!!


Lisabö fue el concierto más esperado. Después de tantos años sin saber nada de ellos, este concierto se antojaba más importante. Ver a los 6 músicos juntos de nuevo,con ese sonido tan mítico es inexplicable y emotivo al mismo tiempo. Y más, después de la intro de Martxel Mariskal, uno más en la banda (sus letras son lo más grande de este mundo). Lisabö es sentimiento, desgarro, dolor, emoción,...todo ello con unos músicos motivadísimos que logran transmitir su crudeza y rabia hasta hacerte perder el control. El inicio de "Ezlekuak" fue de lo mejor que recuerdo, la piel se te eriza y la mente traspasa barreras. Post-hardcore, noise, rock,...que más da, di Lisabö!!

Además para rizar el rizo, todo terminó como un akelarre, donde todos los músicos de la velada (la mayoría en el otro escenario, empezó a aporrear su instrumento, que unido a la barbarie de Lisabö, aquello fue como un terremoto, o el fin del mundo. Menudo final apoteósico a uno de los eventos del año. Inclasificable, diferente, único, necesario, Bidehuts. que cumplas muchos más!!